MANIFIESTO Día Internacional de las Personas con Discapacidad. GRUPO DE TRABAJO SOBRE DISCAPACIDAD DE LA FUNDACIÓN ISONOMIA Castelló de la Plana, 3 de diciembre de 2021

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Día Internacional de las Personas con Discapacidad
GRUPO DE TRABAJO SOBRE DISCAPACIDAD DE LA FUNDACIÓN ISONOMIA
Castelló de la Plana, 3 de diciembre de 2021

El calendario avanza sin tregua y un año más llegamos al 3 de diciembre, Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Una vez más, desde el Grupo de Trabajo sobre Discapacidad de la Fundación Isonomia aprovechamos esta fecha para volver a recordar las reivindicaciones del colectivo y repasar las actividades que ha llevado a cabo este grupo durante el 2021. Actividades que, a causa de la situación derivada de la pandemia de la COVID-19, este año se han vuelto a concretar en la edición de audiovisuales que han sustituido las habituales sesiones de trabajo presenciales.

El primer audiovisual realizado este 2021 trató de la creación de la Oficina de Vida Independiente (OVI) en Castelló, que supone un importante paso adelante en el desarrollo de la filosofía de vida independiente y su implementación práctica en las comarcas castellonenses con la divulgación de la asistencia personal, un recurso poco conocido –y todavía menos usado–, a pesar de formar parte del catálogo de servicios que se ofrecen en la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia. Y aquí no podemos dejar de mencionar el acuerdo tomado por el equipo que coordina la OVI de Castelló de poner el nombre de Soledad Arnau Ripollés a este proyecto, porque su aportación fue imprescindible para ponerlo en marcha. Sole, como le llamábamos las personas que disfrutamos de su amistad, además de activista por la vida independiente era una lideresa de esta filosofía. Por otro lado, desde la creación del Grupo de Trabajo sobre Discapacidad Isonomia fue colaboradora de este hasta el fin de su vida hace apenas poco más de un mes. Siempre nos acompañarás en la lucha, Sole.

Y hablando de una lideresa, justamente a mujeres que lideran se dedicó el segundo audiovisual de este año. Participaron mujeres con capacidades diferentes que en sus ámbitos de actuación son lideresas. Es importante visibilizar a estas mujeres y escuchar sus luchas en primera persona. Se tiene que recordar que el número de contratos de trabajo a mujeres con discapacidad durante el 2020 descendió un 30,09% respecto al año anterior, quedándose en 95.505, y en el caso de los hombres la bajada fue del 29,95%, con 152.981 contratos. Esto representó un -30,00% en el global de personas con discapacidad. Sí, se tiene que considerar que son datos de un año muy especial por la incidencia de la pandemia de COVID-19, que también hizo bajar la contratación de la población laboral sin ninguna discapacidad certificada (- 41,18%), pero esto no quita trascendencia a la escasa presencia en el mercado laboral de las personas con diversidad funcional, que, como siempre, es más pronunciada en el caso de las mujeres.

Con motivo de la celebración de los Juegos Paralímpicos se editó desde el Grupo un audiovisual dedicado al deporte adaptado. Son evidentes los beneficios de la práctica de actividades deportivas que, además de representar una manera de hacer ejercicio, en el caso de las personas con diversidad funcional es una vía de socialización muy importante. A pesar de las recomendaciones de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y las iniciativas, tanto políticas como sociales, promovidas desde diferentes ámbitos, las dificultades con las que se encuentran las personas con diversidad funcional a la hora de querer practicar actividades deportivas son abundantes. Empezando por los gimnasios y acabando por otros recintos destinados a tales menesteres, hay pocos que puedan catalogarse como totalmente accesibles y que, de verdad, estén preparados para realizar ejercicio sin ningún tipo de inconvenientes.

La educación protagonizó otro de los audiovisuales. Integrantes de DI-SI Diversidad Sociedad Inclusiva, una asociación de ámbito estatal que trabaja por un modelo educativo inclusivo, aportaron sus experiencias como maestras, madres o alumnado que se ha podido beneficiar de nuevas maneras de aprender. En demasiados casos, el sistema educativo es exclusivo y aparta a las personas con diversidad funcional que no pueden seguir el ritmo marcado y necesitan tiempos diferentes para asimilar los conocimientos, enviándolas a Centros de Educación Especial que, muy a menudo, acaban convirtiéndose en guetos. Los alumnos y las alumnas con necesidades especiales tienen que compartir con el resto de estudiantado las mismas aulas, contando con los recursos humanos y tecnológicos de apoyo que necesiten.

El último audiovisual de este año se hizo con la colaboración tanto de profesionales como de personas usuarias de Plena Inclusión CV, en el cual hablan de la sexualidad de las personas con discapacidad intelectual, de cómo enfocar su educación afectiva y sexual desde una perspectiva de género, y de cómo abordar la sexualidad de las personas lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales (LGTBI) con discapacidad intelectual. Que cada persona no pueda expresar su sexualidad, según sus necesidades y orientación sexual, es una agresión, una vulneración de los derechos básicos del ser humano.

Hace unos días, como cada año, se conmemoró el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. En el Manifiesto del 2020 decíamos que cada vez había más vías abiertas —gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación— para que las mujeres con más dificultades comunicativas puedan denunciar las violencias que sufren. Sin embargo, no tenemos evidencias ni cifras que nos indiquen que el número de denuncias de casos de violencia que afectan a mujeres con diversidad funcional hayan aumentado durante el último año ni que la cantidad de agresiones haya disminuido. Sí que contamos con datos anteriores, como los del estudio Mujer, discapacidad y violencia de género, editado por el Observatorio Estatal de la Discapacidad en 2018, que resultan aterradoras. Un ejemplo: el 71% de las mujeres con diversidad funcional encuestadas afirmaron haber sido maltratadas por su pareja en algún momento de su vida.

Acabar con todas las violencias es responsabilidad de toda la ciudadanía. Algo no estamos haciendo bien si las agresiones a las mujeres en lugar de disminuir crecen e, incluso, demasiado a menudo llegan a justificarse desde ámbitos judiciales. Nadie tiene que quedarse al margen, pensando que es una cuestión que no le afecta y que puede mirar hacia otro lado como si no pasara nada. Y, naturalmente, a las administraciones públicas se les tiene que exigir, porque tienen la obligación de hacerlo, que se impliquen activamente en la aplicación de los protocolos y el buen funcionamiento de los recursos creados para combatir y eliminar las violencias machistas, además de dotarlos de los presupuestos que los hagan factibles.

Otro tema que nos tendría que preocupar a toda la sociedad es la atención deficitaria a la salud mental en el Estado español. Si la tendencia de los últimos años ya señalaba el aumento de la incidencia de las enfermedades mentales, ahora, después de cerca de dos años de crisis sanitaria con la COVID-19, los problemas derivados han crecido. Hay muchas personas con episodios de ansiedad y de depresión que necesitan atención psicológica y en la sanidad pública no la tienen, o se tienen que esperar meses y la reciben con cuentagotas. Según las conclusiones de una investigación, publicadas en la revista Frontiers in Psychology, siete de cada diez niños o niñas y adolescentes de entre 6 y 18 años presentan puntuaciones medias-altas de ansiedad por el confinamiento. Es imprescindible la mejora de la asistencia psicológica pública y gratuita ¡ya!

Y, como siempre, hay que reivindicar una vez más el cumplimiento de los derechos humanos y de cada uno de los artículos de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, así como la aplicación de toda la legislación y normativas relacionadas con el ejercicio de estos derechos.

Para cerrar este manifiesto del Grupo de Trabajo sobre Discapacidad de la Fundación Isonomia del 2021, volvemos a recordar el lema que constata la diversidad y la igualdad como valores básicos universales para todas las personas: «Todas las personas somos diferentes. Todas las personas somos iguales.»

Manifest en valencià